Una herramienta de diagnóstico no destructivo para identificar anomalías térmicas, humedad y posibles filtraciones
Cuando aparece una mancha de humedad en una pared, uno de los principales desafíos es determinar de dónde proviene realmente el problema.
El lugar donde se manifiesta una mancha, desprendimiento de pintura o deterioro del revestimiento no necesariamente coincide con el punto donde se origina el ingreso de agua. La humedad puede desplazarse por los materiales de construcción y manifestarse a cierta distancia de su origen.
En estos casos, la termografía infrarroja puede convertirse en una herramienta de gran utilidad para realizar un diagnóstico inicial sin necesidad de romper paredes, retirar revestimientos o realizar intervenciones destructivas.
¿Qué permite observar la termografía?
La cámara termográfica registra la radiación infrarroja emitida por las superficies y permite representar visualmente las diferencias de temperatura existentes.
Cuando determinadas condiciones ambientales y constructivas están presentes, las zonas afectadas por humedad pueden presentar patrones térmicos diferentes respecto de las áreas secas o sin alteraciones.
Estos patrones pueden ayudar al técnico a:
- Identificar zonas con comportamiento térmico anómalo.
- Delimitar áreas afectadas por humedad.
- Detectar posibles recorridos o concentraciones de humedad.
- Comparar diferentes sectores de una misma pared.
- Analizar paredes linderas, medianeras, cielorrasos y otros elementos constructivos.
- Generar un registro técnico que permita comparar la evolución del problema.
La termografía no reemplaza el análisis técnico de la construcción, pero aporta información que muchas veces no resulta visible a simple vista.
Cuando el origen de la humedad no es evidente
Uno de los escenarios más complejos se presenta cuando una vivienda comparte una pared medianera con otra propiedad.
En estos casos pueden existir diferentes hipótesis: una filtración proveniente de una instalación, una cubierta, un desagüe, una canaleta, una fachada, una cañería o una superficie lindera.
La inspección termográfica permite analizar el comportamiento térmico de las superficies y buscar patrones compatibles con una anomalía, que posteriormente deben ser interpretados considerando las características constructivas del lugar.
Por este motivo, una inspección correctamente realizada no consiste simplemente en «sacar una foto con una cámara térmica».
Es necesario analizar el contexto, las condiciones ambientales, los materiales, la ubicación de las anomalías y su correspondencia con otros elementos de la construcción.
Una herramienta especialmente útil en conflictos entre propiedades
Cuando existe un problema de humedad entre dos propiedades, muchas veces el conflicto no comienza por una cuestión jurídica, sino por una pregunta técnica:
¿Dónde se origina el problema?
Contar con información técnica objetiva puede ayudar a propietarios, administradores, arquitectos, empresas de mantenimiento y otros profesionales a comprender mejor la situación antes de definir una intervención.
Una inspección puede incluir:
Inspección visual + termografía infrarroja + registro fotográfico + análisis técnico + informe.
El informe permite documentar las condiciones observadas durante la inspección y dejar constancia de las anomalías identificadas.
Es importante aclarar que este tipo de estudio constituye una herramienta de diagnóstico técnico y no determina por sí mismo responsabilidades jurídicas. La eventual determinación de responsabilidades corresponde a los profesionales y organismos competentes.
¿Qué ocurre después de realizar una reparación?
La termografía también puede utilizarse para verificar la evolución de una anomalía.
Por ejemplo, luego de reparar una filtración o modificar una instalación, puede realizarse una nueva inspección para comparar las condiciones observadas y determinar si el comportamiento térmico de la superficie presenta cambios respecto de la inspección inicial.
De esta manera, la tecnología puede utilizarse no solamente para detectar, sino también para documentar y realizar seguimiento.
Diagnóstico antes de intervenir
Uno de los principales beneficios de los ensayos no destructivos es que permiten obtener información antes de realizar intervenciones sobre la construcción.
Antes de picar una pared, retirar un revestimiento o realizar una reparación de mayor alcance, contar con información técnica puede ayudar a orientar la búsqueda y reducir intervenciones innecesarias.
Cada caso debe ser evaluado individualmente, ya que las condiciones ambientales, los materiales constructivos y el origen de la anomalía pueden modificar la respuesta térmica observada.
ScanIR: diagnóstico mediante tecnología no destructiva
Durante más de 15 años, ScanIR ha desarrollado experiencia en ensayos no destructivos mediante termografía infrarroja, principalmente aplicados al mantenimiento predictivo y la seguridad de instalaciones eléctricas e industriales.
Esa experiencia también permite aplicar la tecnología a otros escenarios donde resulta necesario detectar, documentar y analizar anomalías térmicas sin realizar intervenciones destructivas.
Actualmente, ScanIR realiza inspecciones técnicas aplicadas a:
- Humedades y posibles filtraciones.
- Paredes linderas y medianeras.
- Viviendas y apartamentos.
- Edificios y propiedades horizontales.
- Locales comerciales y oficinas.
- Verificación de reparaciones.
- Diagnóstico de determinadas patologías edilicias.
¿Tenés una humedad y no encontrás su origen?
Una inspección termográfica puede aportar información para determinar dónde se encuentra la anomalía y ayudar a orientar el diagnóstico.
ScanIR — Diagnóstico técnico mediante ensayos no destructivos.
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